
Hoy en una clase de la tarde (en la que soy estudiante y no profesora) me preguntan por mi profesión, yo les digo: Soy profesora. Luego nuestro profesor nos consulta si lo que somos ahora profesionalmente era lo que soñábamos ser cuando eramos adolescentes. Yo fuí la única que respondió que sí. Luego pregunta si hemos pensado o queremos cambiar nuestro rubro de trabajo, yo fuí la única que respondió que sí de manera espontánea asintiendo con mi cabeza.
Luego me pidieron que explicara y dije algo así como: mucho trabajo extra, mucho desgaste físico y emocional, entre otras cosas, pero terminé diciendo que hacer clases y trabajar con jóvenes y niños era maravilloso. Contradictorio o no?
Hace un tiempo conversando con una gran amiga me decía que los docentes aguantamos este sistema de explotación laboral porque nos gusta mucho lo que hacemos, pero que claramente nuestro trabajo era excesivo, pero el estar vinculados con "otros" el generar lazos de cariño, amistad, nos lleva a entrar a un espiral de desgaste y de resistencia ante muchas cosas que tenemos que soportar en el día a día.
Quería escribir sobre esto porque me imagino que a varios les puede pasar esta situación, yo adoro trabajar en lo que hago pero tengo épocas que me dan ganas de mandar todo a la mierda por la excesiva cantidad de trabajo, malos tratos, fines de semana revisando o preparando materiales, entre otras cosas.